Los llevaría alguien que entiende que los detalles cambian todo. Alguien que busca piezas con intención, color y diseño propio, incluso en lo más pequeño.
Encajan con camiseta blanca, vestido especial o look neutro, porque suman personalidad sin invadir. Dan luz al rostro y añaden ese punto creativo que se nota enseguida.
Nacen de una colaboración hecha para disfrutar el color sin miedo. Una de esas piezas pequeñas que no pasan desapercibidas.
Piezas de cerámica decoradas con oxidos de color y esmaltes.
cocidas a 1000 grados en horno cerámico, convirtiéndose en piezas únicas.
Cadenas de plata bañada en oro de 16K.
Pendientes aros de latón bañado en oro de 16K
Bases de pendientes, presión y arandelas de acero inoxidable.

